Datos curiosos sobre los antivacunas

El movimiento antivacunas no tiene ningún respaldo serio en la comunidad científica sino todo lo contrario: se considera la vacunación como uno de los avances más importantes de la historia de la medicina.

El movimiento antivacunas moderno se basa en una mentira

El movimiento antivacunas moderno empezó cuando el Dr Andrew Wakelfield, publicó en 1998 en la prestigiosa revista The Lancet un estudio con una muestra de tan sólo 12 niños (rechazó financiación para repetir las pruebas con 150 pacientes con la justificación de que su libertad académica podía verse comprometida) que aseguraba que la triple vírica contra el sarampión, las paperas y la rubeola causaba autismo. El estudio se demostró fraudulento, Wakefield fue expulsado del Colegio de Médicos del Reino Unido, la revista retiró el artículo, 10 de sus firmantes retiraron su firma y se descubrió que el objetivo de Wakefield era ganar dinero con alternativas a las vacunas.

Lo peor de todo es que a día de hoy mucha gente sigue creyendo que las vacunas causan autismo y Wakefield continúa siendo líder del movimiento antivacunas y ha creado una asociación para apoyar a personas autistas supuestamente afectados por las mismas.

El actor Jim Carrey y la modelo de Playboy Jenny McCarthy encabezaron el movimiento antivacunas en EEUU

Por su culpa el movimiento antivacunas se ha popularizado enormemente en EEUU ya que según ellos había causado el autismo de su hijo. Sin embargo, el único estudio que “demuestra” relación entre vacunación y autismo es el fraudulento estudio que comenzó todo el movimiento.

En el siglo XIII un teólogo calificó las vacunas como “operación diabólica”

En un sermón de 1772 titulado “La Peligrosa y Pecaminosa Práctica de la Inoculación”, el teólogo inglés Reverendo Edmund Massey argumentaba que las enfermedades son enviadas por Dios para castigar el pecado y que cualquier intento de prevenir la viruela a través de la vacunación es una “operación diabólica”.

Los primeros antivacunas consideraban que las vacunas provocarían el crecimiento de “Apéndices vacunos”

La obra “Los maravillosos

efectos de la nueva inoculación” del ilustrador James Gillray ilustra de manera satírica este miedo.

Donald Trump es antivacunas

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